Sexo oral, como lenguaje universal

FullSizeRender

“Si no la chupas, te dejan”… dice una amiga.

Y es que tal vez, el sexo oral se ha convertido en el protocolo de los tiempos modernos… aunque alguien me dijo que su auge fue en los 80, ésta es una de las prácticas más incomprendidas de los últimos años; llena de tabúes y al mismo tiempo, cargada de falsas expectativas.

Pero vale, tampoco es algo tan “casual” como un apretón de manos (o tal vez sí), de cualquier manera todavía existen algunos puritanos que lo consideran como algo desde aberrante hasta poco higiénico… ¿ustedes?

Algunos han optado (más vale hablar en tercera persona), por hacer de ésta una práctica tan popular, como tomar una malteada de fresa con crema batida y cereza o empalagarse con una cookie dough de Ben & Jerry’s. Lo que es cierto, es que el sexo oral podría no ser “personal” como puede ser “besar” o desarrollar sentimientos por alguien. Digo, tampoco es tan casual como lamerle el codo a alguien, pero ¿por qué nos escandalizamos?

Justo ayer, tocaba el tema con una amiga (lo que me inspiró para escribir esto… como si no tuviera demasiadas cosas que hacer, -lo dice el Godinez), pero me decía que todavía no entiende cómo existen amigas y amigos que se aterran al pensar en realizar esta práctica (el tema de recibir, pues no lo tocamos porque digo… ¿a quién no le gusta?), y sobre todo, cómo existen aquellos que “cacarean” una “empotrada” como diría mi amiga…, a decir que pues sí, les gusta chuparla. [¿Qué pensaran aquellas que cogen con brasier?]

Tal vez influya que en la plática con mi amiga, desde el punto de vista de una mujer no mexicana (creo que ya la estoy exhibiendo) y el de un hombre gay, ésta sea una práctica típica de sobremesa. Todavía recuerdo mis primeras experiencias, en las que pensaba que con sólo eso, bastaba para sentirme “malo” y al mismo tiempo, como un hombre adulto que ha logrado intimar, aunque sea de manera esporádica con alguien más. 15 años después (más o menos), creo que el sexo oral se ha convertido en un lenguaje universal, que si bien, no todos lo admiten seguro todos lo hablan aunque no tan bien como quisieran.

Creo que la *felación*, sin sorpresas inesperadas, se convierte cada vez más en una señal de paz; un movimiento global tan sencillo en el que sólo es necesario asegurarse, si es de la forma tradicional (la típica de las pelis), en tener un cojincito para eso de los dolores en las rodillas.

Porque así como dirían en el pueblo de mi amiga, – “si no juegas con huevos, la cocina no sirve”. #LIFE

— ¡Ay sí, ay sí, hoy me siento Carrie Bradshaw… ¡qué oso! —

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s